28/08/2015 – PADRE HORN: BENEDICTO XVI SIEMPRE HA BUSCADO NUEVOS CAMINOS PARA HABLAR DE DIOS

PADRE HORN

BENEDICTO XVI

SIEMPRE HA BUSCADO

NUEVOS CAMINOS

PARA HABLAR DE DIOS

Foto: Andrea Gagliarducci / ACI Group

Foto: Andrea Gagliarducci / ACI Group

Por Andrea Gagliarducci

FUENTE: ACI STAMPA

TRADUCCIÓN: Equipo Ratzingerganswein

Castel Gandolfo.- ¿Cómo hablar hoy de Dios? Si lo preguntamos a la Schuelerkreis Ratzinger, el círculo de antiguos alumnos de Benedicto XVI, que durante casi cuarenta años se reúne cada año para discutir un tema.. Una verdadera “familia teológica” de Benedicto XVI, cuyos miembros mantienen relaciones de amistad creadas por intercambios de vivencias y opiniones, incluso durante las reuniones conjuntas. Lo cuenta el padre Stephan Horn, secretario del Schuelerkreis, el cual fue asistente universitarios de Joseph Ratzinger. Hablando para ACI Stampa, el padre Horn cuenta el empeño del Schueleskreis de leer a través de los ojos de su antiguo profesor, y dice claramente: “Benedicto XVI siempre ha buscado nuevas maneras de hablar de Dios”.

P. ¿Por qué es tan importante hablar de Dios hoy?

R. Tal vez respondo fuera del tema, pero el punto de partida es el Concilio Vaticano II. Parece que el Concilio VAticano II habló mucho de la Iglesia y de la relación entre la Iglesia y el mundo. Pero Joseph Ratzinger vio, en el centro de las preguntas del Concilio, la cuestión de Dios, la búsqueda de Dios vivo. Hizo hincapié que la constitución sobre la liturgia -la primera promulgada por el Concilio Vaticano II- habla con precisión del Dios vivo, que está presente en la Eucaristía. Por lo tanto, el Concilio también tiene este lado para preguntar cómo Dios está presente en el mundo. Pero es la propia cultura de hoy, la que hace necesario hablar de Dios, porque la tendencia es la contraria: hablar sólo de todo aquellos que el hombre puede hacer, del “homo faber”. Benedicto XVI tiene otro punto de vista: piensa que es necesario encontrar los grandes desafíos del mundo. Se trata de buscar un nuevo modo de acceder a la verdad, a los grandes retos de la humanidad. Para ello tenemos que hablar hoy de Dios.

P. La teología de Benedicto XVI ha sido profética en muchos casos. Por ejemplo, si se lee su tesis doctoral, sobre San Buenaventura, se encuentran los problemas que afectan al debate sobre la Teología de la Liberación. Pero qué dice la teología de Benedicto XVI acerca de hablar de Dios hoy?

R. Benedicto XVI ya había identificado en los tiempos de San Buenaventura la tendencia de una fe en el progreso del hombre, que él cree que es una ideología verdadera. Pero para Benedicto XVI, el centro de la historia es el Dios viviente que se mostró en Jesucristo. El progreso es el de la fe. No se trata de un progreso que vaya más allá de las capacidades humanas: para Benedicto XVI el verdadero progreso es poner en práctica una búsqueda más grande de Dios en Jesucristo. La gran riqueza está aquí, en la persona de Cristo. Un progreso solamente científico o técnico no da una respuesta verdadera a los grandes desafíos de hoy. Desde el punto de vista de Benedicto XVI, un gran desafío del mundo de hoy es aquel de descubrir la verdad, la conciencia profunda. El encontrar un nuevo acceso al pensamiento profundo, y no meramente técnico que abre la cuestión de la verdad, y por la tanto la pregunta sobre Dios. Porque para Ratzinger la pregunta sobre la conciencia es también una pregunta sobre Dios.

P. Vivimos en un mundo en el cual parece que la culura se deje de lado a favor de una concreción pragmática. La sociología a menudo sustituye la teología. ¿Cómo puede mantener el Ratzinger Schuelerkreis puede mantener viva la acción de una teología profunda?

R. Para cada uno de nosotros, que somos parte de Schuelerkreis, surge la pregunta de otra manera. Algunos de nosotros mayormente pertenecemos al mundo ecuménico, en el cual hay la posibilidad de encontrar para el hombre de hoy un nuevo camino para encontrar a Dios. Sabemos que el testimonio de unidad  y de una unidad más grande en el futuro será un grandísimo estímulo para cuantos no creen en Dios. Así pues, el primer acercamiento de algunos de nosotros es encontrar nuevos caminos para llegar a una unidad más profunda. Se trata de encontrar un camino más grande de conocimiento que nos una unos a otros, una nueva amistad, una espiritualidad capaz de buscar también la riqueza de los demás. Estamos seguros que todo esto supondrá para el hombre de hoy una posibilidad de un nuevo acercamiento a la fe, porque el hombre se preguntará de dónde viene esta unidad, y este es también el pensamiento de Benedicto XVI. Porque en el mundo moderno, en el cual hay tantas escinsiones, tantas divisiones, encontrar un modelo plenamente bueno, un modelo de unidad, hace salir a la luz la pregunta: ¿De dónde viene? Y esta es la cuestión: si la fe de los cristianos muestra la presencia de Jesús.

P. ¿Por qué cree usted que Benedicto XVI ha elegido el tema de hablar de Dios en el mundo contemporáneo?

R. Benedicto XVI no ha dicho mucho sobre las razones de escoger este tema, pero es evidente que para él en el mundo de hoy la Palabra de Dios es la verdad necesaria. Y también es muy necesario para la Iglesia de hoy encontrar nuevas maneras de hablar de Dios.

P. Como profesor Ratzinger descubrió sus elecciones de vida, después como obispo, después como Prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, después como Papa. ¿Cuáles son las ideas que más ha desarrollado Benedicto XVI en el transcurso de estos años?

R. En los años de Arzobispo de Mónaco, se puede notar que su atención se concentraba en el tema de la liturgia. Un tema que ya había desarrollado en los años anteriores cuando era profesor en Ratisbona, pensaba mucho sobre el tema de la veradera liturgia. Me parece que en aquellos años pensó sobre un nuevo modo de poder introducir la fe en el hombre de hoy. Y llegó a la conclusión que la teología debe encontrar un nuevo camino, comenzando desde el principio, estando cerca de los catecúmenos, respondiendo a las preguntas de las personas que viven la fe como una cosa extraña.

Estas eran también las reflexiones que había realizado como profesor en Tubinga, años en los cuales había pensado en una especie -se podría decir así- de “teología catecumenal”, y la demostración es el célebre libro “Introducción al cristianismo”, una verdadera introducción al credo de la Iglelia. La idea del profesor Ratzinger era especialmente ésta: encontrar la verdad no es una acción solamente del intelecto, es también un camino de la vida. Por esto, desarrollar una teología, no es solamente algo intelectural: abre un camino para andar. Por ello el teológo debe acompañar a los catecúmenos, hablar con él, desarrollando la fe y la teología por un camino común. Estos fueron los temas más tratados cuando era obispo.

Como Cardenal Ratzinger, prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, tuvo la posibilidad de ser de nuevo, y completamente, teólogo. Su trabajo como Prefecto es de hecho un trabajo de teólogo. Un trabajo de teólogo que busca conservar la unidad de la fe. Por él se debatió también el desafío de encontrar un acceso a la tendencia que en la propia Iglesia conducen a una división. Podría decir que el tema ecuménico era frecuente en él (en los años transcurridos desde Papa), está en diálogo con la ortodoxia, tanto como con el diálogo con las iglesias de la Reforma.

P. La última obra teológica de Benedicto XVI fue la trilogía de libros sobre Jesús. ¿Qué importancia tiene este redescubrimiento historico-evangelico de Jesús al hablar de Dios para el mundo contemporáneo? Y tal vez lo que falta en estos años?

R. Tal vez en estos años, el histórico-crítica (la vida de Jesús) se llevó toda la atención en algunos movimientos de la exégesis, aunque esto no sucedió de la misma manera en todas partes del mundo. En cualquier caso, puede grabar un cierto predominio del método crítico histórico. Benedicto XVI cree que este método, cuando se utiliza de una manera radical, puede crear grandes dificultades para el creyente, porque el creyente ve a un hombre en la historia, pero no puede comprender cómo es en la historia el Cristo de la fe. Para ello, el gran reto de Benedicto XVI era encontrar una nueva forma de hombre con Jesucristo. ¿Se puede decir que después de escribir ” Introducción al Cristianismo “- un gran trabajo -. Que inmediatamente vino el deseo de escribir un libro en el que también relata su camino personal hacia Jesús. Es un recorrido íntimo, que puede ser de ayuda también para otros creyentes. Podemos decir que es un enfoque personal. Y para él este viaje espiritual es a la vez una ruta que no divide completamente del Jesús que se encontró en estudios científicos. Pero, creo que Benedicto XVI, también en los Evangelios se encuentra la verdad de Jesús, a la que el creyente puede tener acceso. Porque para Benedicto XVI es “extraño” dejar toda la Biblia a los exegetas. Él cree que los primeros exegetas no son exegetas en sí, sino santos. Ellos son los que abren el corazón totalmente a Dios, a esta figura de la Biblia desde nuestro punto de vista. Por lo tanto, incluso los exegetas deben basar su teología sobre la teología de los santos. Así que, para encontrar a Cristo en los santos es una primera aproximación, y es un verdadero acercamiento para Benedicto XVI. Y va desde allí para llegar luego a otro enfoque (histórico y crítico). Así Benedicto XVI ha tratado de abrir un nuevo camino para encontrar a Jesús.

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Publicado el 29 agosto, 2015 en LA OPINIÓN y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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