LUNES DE LA PRIMERA SEMANA DE CUARESMA (Lev 19,1-2.11-18; Mt 25,31-46)

EJERCICIOS ESPIRITUALES DADOS EN EL VATICANO POR EL CARDENAL RATZINGER EN PRESENCIA DE S.S. JUAN PABLO II

LUNES DE LA PRIMERA SEMANA DE CUARESMA

Lev 19,1-2.11-18; Mt 25,31-46

Getty

Getty

facebook pq

I

1. Las primeras palabras de la oración de este día expresan el programa de la Cuaresma en su forma más breve y más clara: “Converte nos, Deus, salutaris noster”. Esta plegaria corresponde a las primeras palabras del Evangelio de Jesús: “Arrepentíos” (Mc 1,15), pero cambia a propósito el imperativo de la expresión de Jesús en súplica del hombre débil, el cual sabe que no puede convertirse por sí mismo, valiéndose de sus solas fuerzas. Al cambiar el imperativo por una plegaria, la Iglesia confiesa que este primer paso, la conversión, es también -y particularmente- una gracia: siempre es Dios el que se nos adelanta .
“Converte nos, Deus, saluratis noster”: estas palabras están tomadas del salmo 84,5, y con ellas el salmista se dirige a Jesús, porque es en Él en quien han obtenido respuesta las súplicas del salmo: “Haz cesar tu resentimiento contra nosotros”. En Jesús, Dios ha vuelto a nosotros y nos ha dado la vida; en Él se alegra su pueblo.

“Convertirse” significa: seguir a Jesús, acompañarle, caminar tras sus pasos. Pero insistamos en el hecho de que es Dios el que nos convierte. La conversión no es una autorrealización del hombre; no es el hombre el arquitecto de su propia vida. La conversión consiste esencialmente en esta decisión: el hombre renuncia a ser su propio creador, deja de buscarse únicamente a sí mismo y de centrarse en su autorrealización, y acepta depender del verdadero Creador, del amor creativo; acepta que en esta dependencia consiste la verdadera libertad y que la libertad de la autonomía que pretende emanciparnos del Creador no es verdadera libertad, sino ilusión y engaño. Básicamente existen tan sólo dos opciones fundamentales: por una parte, la autorrealización, en la cual trata el hombre de crearse a sí mismo para adueñarse por completo de su ser y hacerse con la totalidad de la vida exclusivamente para sí y desde sí mismo; y por otra, la opción de la fe y del amor. Esta opción es, al mismo tiempo, un decidirse por la verdad. Siendo como somos criaturas, no está en nuestras manos nuestro ser, no podemos realizarnos por nosotros mismos; sólo si “perdemos” la vida podemos ganarla. Estas opciones corresponden al contenido de las palabras “tener” y “ser”. La autorrealización quiere tener la vida, todas las posibilidades, alegrías y bellezas de la vida, pues considera la vida como una posesión que ha de defender contra los demás. La fe y el amor no se ordenan a la posesión. Optan por la reciprocidad del amor, por la grandeza majestuosa de la verdad. In nuce, esta alternativa corresponde a la elección fundamental entre la muerte y la vida: una civilización del tener es una civilización de la muerte, de cosas muertes; únicamente una cultura del amor es también una cultura de la vida: “Quien quiera salva su vida, la perderá, y quien pierda su vida… la salvará” (Mc 8, 35).

Podemos también decir que la alternativa entre autorrealización y amor corresponde a la alternativa de las tentaciones de Jesús: la alternativa entre el poder terreno y la cruz, entre la redención fundada en el bienestar y una redención que se abre y se confía a la infinidad del amor divino. La elección del poder expresa la actitud del hombre moderno: éste piensa que la humanidad no debe ni puede esperar la ayuda de Dios. Habría llegado el tiempo de tomar las riendas de la historia y del mundo. El hombre se siente capaz de edificar por sí mismo un mundo libre, verdaderamente humano. Pero hoy vislumbramos ya adónde conduce esta creatividad emancipada de Dios, y así comenzamos a redescubrir la sabiduría de la cruz. La cruz señala el fin de la autonomía, que tuvo su principio en el paraíso con las palabras de la serpiente: “seréis como Dios”. La luz expresa el primado de la verdad y del amor, que son más importantes incluso que la vida biológica. Hoy conserva toda su vigencia la expresión: In hoc signo vinces; y, partiendo de esta elección, nos hacemos buenos, entra la bondad de Dios en el mundo. Únicamente la bondad y la fuerza de Dios pueden construir el reino de Dios, que es también el verdadero reino del hombre.

“Converte nos, Deus salutaris noster”. El rechazo de la autorrealización y el primado de la gracia que se expresan en esta plegaria no pretenden asentarnos en una especie de quietismo, sino abrir las puertas a una fuerza nueva y más profunda de la actividad humana. La autorrealización traiciona la vida al interpretarla como mera posesión, y de esta manera sirve a la muerte; la conversión es el acto por el que elegimos la reciprocidad del amor, la disponibilidad a dejarnos formar por la verdad, para llegar a ser “cooperadores de la verdad”, como dice San Juan (3 Jn 8). Por consiguiente, la conversión es el verdadero realismo; ello nos capacita para un trabajo realmente común y humano. Me parece que hay aquí materia suficiente para un examen de conciencia. “Convertirse”, quiere decir: no buscar el éxito, no correr tras el prestigio y la propia posición. “Conversión” significa: renunciar a construir la propia imagen, no esforzarse por hace de sí mismo un monumento, que acaba siendo con frecuencia un falso Dios. “Convertirse” quiere decir: aceptar los sufrimientos de la verdad. La conversión exige que la verdad, la fe y el amor leguen a ser más importantes que nuestra vida biológica, que el bienestar, el éxito, el prestigio y la tranquilidad de nuestra existencia; y esto no sólo de una manera abstracta, sino en nuestra realidad cotidiana y en las cosas más insignificantes. De hecho, el éxito, el prestigio, la tranquilidad y la comodidad son los falsos dioses que más impiden la verdad y el verdadero progreso en la vida personal y social. Cuando aceptamos esta primacía de la verdad, seguimos al Señor, cargamos con nuestra cruz y participamos en la cultura del amor, que es la cultura de la cruz.

2. Consideremos brevemente las otras principales palabras de la oración de este día.

a) En esta plegaria nos encontramos con la palabra mágica “progreso”: “opus quadragesimale proficiat”. El verdadero progreso se realiza únicamente rehaciendo el camino de Jesús, siguiendo su orientación. El corazón del progreso es el progreso del amor. Y el corazón del amor es la cruz, el perderse con Jesús.

b) Encontramos aquí, además, la expresión “opus quadragesimale”. El texto originario de la oración hablaba siemplemente del “ieiunium quadragesimale”. Me parece oportuna la ampliación de sentido que aporta el nuevo misal. El ayuno no es, en efecto, el único contenido del “opus quadragesimale”. Sigue siendo verdad, con todo, que la disciplina y la ascesis son indispensables para la vida humana, para el verdadero progreso; la disciplina del hombre entero, cuerpo y alma, como subraya la oración después de la comunión: “Sentiamus… subsidium mentis et corporis ut in utroque salvati de remedii plenitudine gloriemur”.
Esta totalidad de la vida cristiana pertenece a la plenitud de la salvación.

personaggio-chiesa_-_il_cardinal_joseph_ratzinger_imagefull

II

Añadamos aún una breve observación respecto al lugar de la misa de hoy. Aquí, en esta ciudad, la antigua liturgia romana creó una geografía de la fe, partiendo de la idea de que, con la llegada de Pedro y de Pablo, y, de manera definitiva, con la destrucción del Templo y el rechazo del Señor por parte de su pueblo, Jerusalén se había trasladado a Roma. Como consecuencia, también la geografía de la vida y de la muerte de Jesús se inscribe en las calles y en la fisonomía espiritual de esta ciudad .

La Roma cristiana se entiende como una reconstrucción de la Jerusalén de Jesús en el interior de los muros de Roma; este hecho contiene bastante más que un simple recuerdo del pasado. Al reflejar en esta ciudad el trazado de Jerusalén, se prepara aquí, en Roma, y en este mundo, la nueva Jerusalén, la ciudad nueva, en la cual habita Dios. Hay todavía otra cosa que añadir. Esta geografía interior de la ciudad no es ni mero recuerdo del pasado ni vacía anticipación del futuro; describe un camino interior, el camino que va de la antigua Roma a la Roma nueva, de la ciudad antigua a la nueva ciudad, el camino de la conversión, que, desde el pasado, se dirige al futuro, a través del amor crucificado. La ciudad nueva comienza en este camino interior, que se expresa en la red de los caminos terrenos de Jesús y de la historia de la salvación.

Partiendo de esta visión, se comprende la importancia permanente de la geografía espiritual representada en las iglesias “estacionales” de la Cuaresma. La conexión profunda entre los textos de la liturgia y estos lugares forma un conjunto en el que aparece la lógica existencial de la fe, que sigue a Jesús desde el desierto, a través de su vida pública, hasta la cruz y la resurrección.

La Statio de este día es San Pedro in Vinculis. Tres son los elementos que debemos tener en cuenta para la interpretación de la liturgia de hoy:

1. Esta iglesia se construyó junto a un tribunal romano, de manera que la idea de tribunal y de justicia se hace presente en ella: el hombre no se halla puesto en una libertad vacía, como piensa Sartre y como piensan tantos otros en nuestro tiempo. El hombre ha sido concebido por Dios; tiene su origen en una idea divina y su libertad responde a esta idea. La idea central de Dios sobre el hombre es el amor, y, por esta razón, el hombre será juzgado según la medida del amor. El tribunal expresa el aspecto escatológico del imperativo “convertimini”; en este lugar, el anuncio de la lectura y del Evangelio se hace casi visible. Esta iglesia es por sí sola una predicación viva: en el juicio terreno se hace transparente la justicia eterna, el juicio final.

2. Por otra parte, sabemos que esta iglesia fue construida por la emperatriz Eudoxia para custodiar las cadenas de San Pedro descubiertas en Jerusalén; la iglesia es, pues, una especie de noble relicario de estas cadenas; en ella se encierra una parte de Jerusalén. Las cadenas no sólo representan la pasión de San Pedro y la potencia de Dios, más fuerte que el poder de los hombres; nos muestran también la tentación del poder y los límites de la justicia humana; nos hablan de todos los encarcelados del mundo que sufren prisión por causa de la verdad; evocan las palabras del Evangelio: “Estaba preso y vinisteis a verme”. Laws cadenas suscitan la pregunta: “¿Habéis venido? ¿Habéis venido a verme en aquellos que están presos hoya causa de la justicia y de la fe?” En este día, la iglesia de San Pedro in Vinculis nos sugiere la oración por la Iglesia perseguida, por todos aquellos que sufren persecución por causa de la justicia.

3. En esta Iglesia, la grandiosa figura de Moisés recalca estos aspectos, subraya la armonía de los dos Testamentos, la armonía entre Ley y Evangelio, entre Moisés y Jesús.

III

Este es el marco en el que debemos interpretar la lectura (Lev 19) y el evangelio (Mt 25). Ambos textos indican el contenido central de la conversión, el punto del que dependen toda la Ley y los Profetas: el mandamiento del amor de Dios y del prójimo. En la armonía de estos textos se descubre que, en realidad, la Ley y los Profetas no hacen otra cosa que explanar las implicaciones del amor.

En el Nuevo Testamento se nos confronta con este nuevo acontecimiento, es decir, con el hecho de que el mismo Dios realiza su mandato en el Hijo humanado: Dios hace del “alejado”, de esta pobre criatura que es el hombre, su “próximo”; el encarnarse y morir, lo asume en la unidad de su persona y construye en la historia humana el Cuerpo de su Hijo, la Iglesia. Dios, en su Hijo, visita a los presos, se hace extranjero, sufre el hambre del mundo y soporta la muerte, desnudo sobre la cruz.

Así volvemos a la oración. Convertirse es seguir a Jesús, convertirse es amor, convertirse es despojarse de todo afán de autonomía y abrirse a la gracia; la ley y la gracia no se oponen; al contrario, expresan fundamentalmente lo mismo. En este sentido, suplicamos:

“Converte nos, Deus, salutaris noster, et mentes nostraas instrue caelestibus disciplinis”.

Concédenos aprender no sólo las ciencias y las artes de esta vida terrena; enséñanos la verdadera ciencia, las disciplinas de la vida por excelencia, las disciplinas de la santidad, las disciplinas del cielo, de la vida eterna. En la intención de la Iglesia, la Cuaresma ha de ser un anuncio apremiante de las disciplinas celestes:
“Mentes nostras instrue caelestibus disciplinis”.

Así sea.

Anuncios

Publicado el 23 febrero, 2015 en RATZINGER y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Santo Padre. Dopo aver ben letto, e lungamente meditato le parole di Ella,una vivida certezza e una logica onesta,si è fatta strada in me,compagne del pensiero e di una lunga riflessione. Sorprendendomi, e in modo particolare,ho sentito mie le parole di “A.Von Harnack!”. Egli,pur essendo atleta della scuola dei protestanti liberali,ci parla del Cristo,così:”Un raggio della sua luce trasforma interamente un uomo. Il suo vangelo,non può essere sostituito. Egli,si innalza sopra tutti i rivali del suo tempo e di tutti i tempi. Con calma perfetta visse e respirò una religione,che Egli stesso,aveva creato nella sua essenza .. . Sentì e pensò in continuo rapporto con Dio. – Questo pensiero è sorprendente, perchè, mai una tale grandezza si è trovata in un uomo semplice: Gesù,è da Dio e a Lui è legato in modo straordinario. In un’ altra indagine della scuola dei protestanti liberali,il Cristo viene presentato in tutto il suo valore,così. Proprio quel Cristo,figlio di ebrei che possedeva una concezione monoteistica del suo popolo,non si poneva come un nuovo dio,ma si riteneva: Figlio di Dio ..; e quando pregava,Egli pregava così:”Ascolta Israele! Il Signore Iddio tuo è un Dio Unico!”. Egli, così pregava e così pensava quando con tono rispettoso era obbligato a rispondere agli uomini del suo tempo,e di ogni tempo,perchè in quel tono Egli,aveva già risposto alla tentazione del diavolo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: