LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN EL TIEMPO DE BENEDICTO XVI

¿Será verdad lo que estoy leyendo? ¿la información que me dan es veraz?… hay muchos dichos populares tales como “cuando el rio suena, agua lleva” o “de lo que te digan no te creas nada y de lo que veas creete la mitad”, que por tradición quedan impresos en nuestra mente y nos provoca la duda de cómo recepcionar lo que nos dicen.

El Papa Benedicto XVI dijo, en un encuentro mantenido en el Vaticano con párrocos y clero de la diócesis de Roma, lamentar la existencia de una creciente “dependencia de las opiniones del mundo y de la dictadura de los medios de comunicación” e instó a no ceder y a liberarse de estas.

Por eso, desde que hace un año de la retirada de nuestro Santo Padre, en el que en cierta manera, al principio nos dejó sorprendidos por su decisión, se han vertido todo tipo de especulaciones y opiniones que con el tiempo, el mejor aliado de la verdad, nos devuelve una visión más realista y calmada de la realidad.

Así que despues de haber leído informaciones falsas o de mala fe, dejamos un artículo de Micheangelo Nasca en donde hace una reflexión a partir de los mensajes emitidos por nuestro querido Papa Emérito sobre la Jornada Mundial para las Comunicaciones Sociales, durante los años de su pontificado.
Si queréis produndizar sobre las mismas, el enlace es el siguiente:

http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/messages/communications/index_sp.htm

LA COMUNICACIÓN

FUENTE: http://www.korazym.org/12812/mezzi-di-comunicazione-al-tempo-di-benedetto-xvi/

AUTOR: Michelangelo Nasca

Los medios de comunicación en el tiempo de Benedicto XVI

En cualquier contexto sociocultural que se encuentre, los medios de comunicación, antiguos o modernos, para bien o para mal, han marcado la historia de alguna manera. Basta una simple provocación, una frase con doble sentido, una calumnia publicada en un periódico, anunciada por una gaceta o presentada a través de la web para hacer estallar la Primera Guerra Mundial. La prudencia, por lo tanto, el respeto y un poco de jucio podría ayudar a cualquier persona para evitar lo peor. Pero en nuestra época parece haber entrado en el uso común el hábito sórdido de demoler la reputación de los demás -que de algún modo obstaculice cualquier beneficio personal- golpeándolos con inofensivas (pero sólo aparentemente) “balas de papel” y utilizando, así, en modo correcto y en su favor, los preciosos y potentes instrumentos de la comunicación.

No queremos aquí mencionar que las figuras del Pontífice ha sido objeto de especial y sobre todo injusta “atención mediatica”, nos interesa más bien recordar el valor y la importancia de las técnicas de comunicación social a través de la sentencia que el Papa Benedicto XVI ha manifestado durante su pontificado. Releyendo los ocho discursos preparados por el Papa Benedicto XVI con motivo del aniversario de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales (2006-2013) es posible, de hecho, tener en cuenta no sólo el interés de que el Papa -en ocho años de pontificado- ha reservado el valor de la comunicación y de los instrumentos mediaticos que expresan el contenido, pero también la particular atención de las familias, de los jovenes y de los niños que participan en el fascinante y a veces peligroso mundo de la multimedia en nuestro tiempo. En cada uno de los textos, escritos por Benedicto XVI, es difícil trazar la repetición de temas, te das cuenta -más bien- de algunas palabras clave que caracterizan el tema y las directrices cristianas que el Papa llama la atención de todos y que deseamos repetir aquí en un breve resumen.

Coraje (2006)
Para Benedicto XV procesos tecnológicos en el campo de los medios han conquistado el tiempo y el espacio, y que -como se expresa en la Carta Apostólica “El rápido desarrollo” de Juan Pablo II- constituye “un patrimonio a salvaguardar y promover”. Por lo tanto – dijo Benedicto XVI – “La comunicación auténtica demanda valor y decisión radicales. Requiere la determinación de aquellos que trabajan en los medios para no debilitarse bajo el peso de tanta información ni para conformarse con verdades parciales o provisionales. Por el contrario, requiere tanto la búsqueda como la transmisión de lo que es el sentido y el fundamento último de la existencia humana, personal y social (cf. Fides et Ratio, 5). De esta forma, los medios pueden contribuir constructivamente a la propagación de todo lo que es bueno y verdadero”.

Los niños ( 2007 )
Para los padres, la iglesia y la escuela, el Papa Benedicto XVI recuerda la delicada tarea y responsabilidad como educadores de los niños, porque se debe supervisar y asegurar el uso prudente de los medios de comunicación. “La belleza, -afirma el Pontífice- que es como un espejo de lo divino, inspira y vivifica los corazones y mentes jóvenes, mientras que la fealdad y la tosquedad tienen un impacto deprimente en las actitudes y comportamientos”, además: “Toda tendencia a producir programas — incluso películas de animación y video juegos— que exaltan la violencia y reflejan comportamientos antisociales o que, en nombre del entretenimiento, trivializan la sexualidad humana, es perversión; y mucho más cuando se trata de programas dirigidos a niños y adolescentes”.  Aquél que “escandaliza a uno de estos pequeños más le vale que le pongan al cuello una piedra de molino” (Lc 17,2).
“Exhorto nuevamente a los responsables de la industria de estos medios -dijo el Papa- para que formen y motiven a los productores a salvaguardar el bien común, a preservar la verdad, a proteger la dignidad humana individual y a promover el respeto por las necesidades de la familia.”.

Manipular las conciencias (2008)
Si los medios de comunicación sólo se limitan a la difusión de las ideas, afirma el Pontífice, existe el peligro de que se transformen en sistemas dedicados a someter al hombre a lógicas dictadas por los intereses dominantes del momento”. No es difícil de observar, de hecho -a través del uso de una publicidad martilleante, que invita a adquirir y favorecer lo que se escucha- ya que es extremadamente fácil de legitimar e imponer modelos distorsionados de vida personal, familiar o social. “Por lo tanto hay que preguntarse -recuerda el Papa- si es sensato dejar que los medios de comunicación social estén subordinados  a un protagonismo indiscriminado o terminar en las manos de aquellos que los utilizan para manipular las conciencias. ¿No sería mejor garantizar que se mantengan al servicio de la persona y del bien común y promover la “formación ética del hombre, en el crecimiento interior del hombre?“. Y también: “Debemos evitar que los medios de comunicación social se conviertan en megáfono del materialismo económico y del relativismo ético, verdaderas plagas de nuestro tiempo. Por el contrario, pueden y deben contribuir a dar a conocer la verdad sobre el hombre, defendiéndola ante los que tienden a negarla o destruirla. Se puede decir, incluso, que la búsqueda y la presentación de la verdad sobre el hombre son la vocación más alta de la comunicación social.”.

Amistad ( 2009 )
Sobre todo los más jóvenes crecen hoy en estrecho contacto con las nuevas técnicas de comunicación, se han dado cuenta del gran potencial de los nuevos medios de comunicación, para fomentar la comunicación, la reunión, la discusión y el crecimiento de nuevas amistades. Sin embargo, -afirma Benedicto XVI- “el deseo de conexión virtual se convierte en obsesivo, la consecuencia es que la persona se aísla, interrumpiendo la interacción social real. Esto termina por alterar también los ritmos de reposo, de silencio y de reflexión necesarios para un sano desarrollo humano”. La amistad no debe ser considerada como un fin en sí mismo, debemos apoyar y alentar a los demás a desarrollar los dones que cada uno de nosotros obtiene para ponerlos al servicio del bien. “En este contexto, -afirma el Papa- es gratificante ver el surgimiento de nuevas redes digitales que tratan de promover la solidaridad humana, la paz y la justicia, los derechos humanos y el respeto por la vida y el bien de la creación. Estas redes pueden facilitar formas de cooperación entre pueblos de diversos contextos geográficos y culturales, permitiéndoles profundizar en la humanidad común y en el sentido de corresponsabilidad para el bien de todos”.

Los Sacerdotes (2010)
Incluso los sacerdotes se les ofrece la oportunidad de estar presente en el mundo digital, sin dejar de ser fieles al mensaje del Evangelio. “A través de los modernos medios de comunicación, -dijo el Papa- el sacerdote podrá dar a conocer la vida de la Iglesia, y ayudar a las personas de hoy a descubrir el rostro de Cristo. Para ello, ha de unir el uso oportuno y competente de tales medios –adquirido también en el período de formación– con una sólida preparación teológica y una honda espiritualidad sacerdotal, alimentada por su constante diálogo con el Señor. En el contacto con el mundo digital, el presbítero debe trasparentar, más que la mano de un simple usuario de los medios, su corazón de consagrado que da alma no sólo al compromiso pastoral que le es propio, sino al continuo flujo comunicativo de la «red»”.

La presencia del sacerdote en la red bien puede ser una nueva oportunidad para el creyente, se trata de una nueva entrada que abre perspectivas pastorales. No se debe olvidar, aunque -precisa Benedicto XVI- “que la fecundidad del ministerio sacerdotal deriva sobre todo de Cristo, al que encontramos y escuchamos en la oración; al que anunciamos con la predicación y el testimonio de la vida; al que conocemos, amamos y celebramos en los sacramentos, sobre todo en el de la Santa Eucaristía y la Reconciliación.”.

La persona (2011)
Las nuevas tecnologías permiten a las personas encontrarse más allá de las fronteras del espacio y de las propias culturas, inaugurando así un mundo nuevo de amistades potenciales. Ésta es una gran oportunidad, pero supone también prestar una mayor atención y una toma de conciencia sobre los posibles riesgos. ¿Quién es mi “prójimo” en este nuevo mundo? ¿Existe el peligro de estar menos presentes con quien encontramos en nuestra vida cotidiana ordinaria? ¿Tenemos el peligro de caer en la dispersión, dado que nuestra atención está fragmentada y absorta en un mundo “diferente” al que vivimos? ¿Dedicamos tiempo a reflexionar críticamente sobre nuestras decisiones y a alimentar relaciones humanas que sean realmente profundas y duraderas? Es importante recordar siempre que el contacto virtual no puede y no debe sustituir el contacto humano directo, en todos los aspectos de nuestra vida.”.

El silencio (2012)
Puede parecer paradójico la yuxtaposición de silencio a la dinámica de la comunicación, pero el Papa Ratzinger precisa que si Dios habla al hombre también en el silencio, incluso el hombre descubre en el silencio la posibilidad de hablar con Dios y de Dios”. En nuestros días, -continuó el Papa- la Red se está transformando cada vez más en el lugar de las preguntas y de las respuestas; más aún, a menudo el hombre contemporáneo es bombardeado por respuestas a interrogantes que nunca se ha planteado, y a necesidades que no siente. El silencio es precioso para favorecer el necesario discernimiento entre los numerosos estímulos y respuestas que recibimos, para reconocer e identificar asimismo las preguntas verdaderamente importantes[…]

Aprender a comunicar quiere decir aprender a escuchar, a contemplar, además de hablar, y esto es especialmente importante para los agentes de la evangelización: silencio y palabra son elementos esenciales e integrantes de la acción comunicativa de la Iglesia, para un renovado anuncio de Cristo en el mundo contemporáneo.

La red social (2013)
Hoy en día, las redes sociales son una de las principales áreas utilizadas por jóvenes y menos jovenes, no sólo para compartir ideas e información, sino para comunicarse a sí mismos y el deseo de la comparación que hay en cada hombre. “Hay redes sociales -dice el Papa Benedicto XVI- que en los medios digitales ofrecen oportunidades de hoy en día para la oración, la meditación o la puesta en común de la Palabra de Dios, pero estas redes también pueden abrir puertas a otras dimensiones de la fe. Muchas personas han estado, de hecho, descubriendo, gracias a un contacto aparecido inicialmente on-line, la importancia de la experiencia directa de la comunidad o peregrinación, elementos cada vez más importantes en el camino de la fe. Tratando de hacer presente el Evangelio en el entorno digital, se puede invitar a la gente a vivir encuentros de oración y celebraciones litúrgicas en lugares específicos, como las iglesias o capillas. No debe haber falta de coherencia o unidad en la expresión de nuestra fe y de nuestro testimonio del Evangelio en la realidad en la que estamos llamados a vivir, ya sea física, ya sea digital. Cuando nos presentamos a los demás, de cualquier manera, estamos llamados a dar a conocer el amor de Dios hasta los confines de la tierra”.

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Publicado el 2 marzo, 2014 en LA OPINIÓN y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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